Campana LED
17 productos
Nuevo
Campana Industrial LED 200W-150W-100W UFO ENDURANCE OSRAM CHIP DURIS E 2835
79,90 €
IVA incluido
Ref: ENDUR-HB200W
Nuevo
Campana Industrial LED 150W-100W-80W UFO ENDURANCE OSRAM CHIP DURIS E 2835
69,80 €
IVA incluido
Ref: ENDUR-HB150W
Nuevo
Control Remoto Merrytek para Sensor Radar Zhaga de Campanas LED UFO Ref. FL-MC079D99Z
48,87 €
IVA incluido
Ref: FLMH17
Nuevo
Sensor de Movimiento Radar Zhaga Merrytek 0-10V para Campanas LED UFO
29,08 €
IVA incluido
Ref: FL-MC079D99Z
Detector de Movimiento - Regulador para Campana UFO con SWITCH ZHAGA
26,22 €
IVA incluido
Ref: 960004
Campana Industrial LED 150W UFO FRANCE 3CCT 200Lm/W | Sensor Movimineto Smart | Sosen Regulable 1-10V | OP 60º - 90º
106,48 €
IVA incluido
Ref: SENS150W-91292
Campana Industrial LED 200W UFO FRANCE 3CCT 200Lm/W | Sensor Movimiento Smart | Sosen Regulable 1-10V | OP 60º - 90º
129,47 €
IVA incluido
Ref: SENS200W-91293
Campana Industrial LED 150W | UFO FRANCE 3CCT | SMD2835 Lumileds 200Lm/W | Zhaga Plug And Play | Sosen Dimable 1-10V | 60º-90º
95,90 €
IVA incluido
Ref: HB150W-CCT-91292
Campana Industrial LED 200W | UFO FRANCE 3CCT | SMD2835 Lumileds 200Lm/W | Zhaga Plug And Play | Sosen Dimable 1-10V | 60º-90º
119,90 €
IVA incluido
Ref: HB200W-CCT-91293
Campana Industrial LED 200W-160W-120W | UFO GERMANY | 3CCT | Driver Philips Xitanium | Dimable 1-10V
95,90 €
IVA incluido
Ref: HBGER200W-CCT-91436
Campana Industrial LED 120W-100W-80W | UFO GERMANY | 3CCT | Driver Philips Xitanium | Dimable 1-10V
79,90 €
IVA incluido
Ref: HBGER100W-CCT-91435
Campana Industrial LED 200W UFO - NEW TITAN CCT - CHIP LUMILEDS SMD 2835
59,42 €
IVA incluido
Ref: HB200W-CCT-91336
Campana Industrial LED 150W UFO - NEW TITAN CCT - CHIP LUMILEDS SMD 2835
46,49 €
IVA incluido
Ref: HB150W-CCT-91335
Campana LED 150W -170Lm/W- UFO NEW ITALY PHILIPS XITANIUM - 1-10V DIM
89,90 €
IVA incluido
Ref: NEW-HBPHL150W
Campana LED UFO DIAMOND 200W Philips Xitanium - Dimable 1-10V - 170lm/w - IP65
97,02 €
IVA incluido
Ref: HBPHL200W
Reflector - 60º - Campana LED 200W UFO ENDURANCE Osram Chip
16,71 €
IVA incluido
Ref: CV-HB200W-ENDUR
Reflector - 60º - Campana LED 100W-150W UFO ENDURANCE Osram Chip
12,41 €
IVA incluido
Ref: CV-HB100W-150W-ENDUR
Campana LED industrial
Esta es la página desde la que se pide el alumbrado de una nave entera. No un catálogo para mirar: el sitio donde se cierra qué potencia cuelgas, con qué óptica y en qué tono, y desde el que sale el pedido con esos cuatro datos ya decididos. El trabajo de una campana LED es subir arriba, empujar el flujo hacia el plano de trabajo y no gastar la mitad calentando la estructura de la cubierta.
Compra tu campana LED industrial de fábrica para naves que requieren una iluminación calculada punto por punto
Fabricamos la gama entera, del cuerpo de aluminio a la electrónica que va dentro. Eso cambia dos cosas en tu compra: los componentes vienen declarados en cada ficha en lugar de esconderse detrás de un adjetivo, y la misma referencia se puede reponer temporadas más tarde sin que canten los tonos dentro de una fila. Si vendes, montas o mantienes instalaciones, esa continuidad de serie vale más que cualquier renglón de la ficha.
En este producto el vatio informa poco. Dos unidades de la misma potencia reparten de forma muy distinta según el ángulo de apertura, según el chip que monten y según cómo saque el calor el cuerpo. Si ya tienes medidas de planta y altura libre, escríbenos a comercial@factorled.com y te devolvemos potencia, óptica y número de puntos antes de que montes el pedido. Y si compras para revender o para obra, pide la tarifa profesional y trabaja con precio de mayorista desde la primera unidad.
Cuándo te compensa pedir una campana industrial LED y por qué es la lámpara LED de alta eficiencia ideal para naves y almacenes
La pregunta útil no es qué es una campana, sino en qué momento comprarla sale a cuenta. Y la respuesta se decide con un solo dato: la altura libre. Por debajo de cuatro o cinco metros hay formatos más cómodos de mantener y de repartir, con menos deslumbramiento directo en la cara del operario. A partir de esa cota la ecuación se invierte, y cuanto más alto queda el punto de luz más falta hace un aparato que concentre en vez de abrirse.
Lo que la separa de un plafón o de un panel es el punto de montaje, más que la potencia: cuerpo circular con aletas arriba, óptica abajo y un gancho, un cáncamo o un cable de suspensión para fijarla a la estructura. Se instala por encima de los cinco metros, muchas veces por encima de los diez, y desde ahí tiene que llevar la luz al suelo sin que se le disperse por el camino. Si tu cubierta está en esa franja, esta gama es la que tienes que pedir.
El nombre cambia según quién lo escriba. El fabricante pone luminaria tipo campana en la ficha, el instalador la llama campana a secas y un pliego de obra puede pedir una luminaria de campana o invertir el orden y hablar de campana luminaria. Por correo llegan peticiones de campanas de LED, al día siguiente el mismo comprador escribe campana de LED y el parte de mantenimiento lo anota como LED campana. Detrás de todas esas formas hay un solo aparato: aluminio, óptica y electrónica de alimentación colgando alto.
Encaja donde hay altura y superficie diáfana. Producción, logística, talleres de reparación, cámaras de conservación, pabellones deportivos, aparcamientos cubiertos con techo alto, zonas de picking y muelles interiores. En entornos industriales el argumento nunca es estético: la luz condiciona la visibilidad y la seguridad de quien maniobra una carretilla entre estanterías de siete metros, y condiciona también el número de errores de preparación que aparecen al cierre del turno. Ese es el ahorro que justifica la inversión ante dirección.
Hay un caso más, menos evidente, que es la reforma parcial. Una nave que se amplía por fases no necesita rehacer el alumbrado entero; necesita que la unidad que se cuelgue en la nueva crujía reparta igual que la que ya está montada. Ahí es donde fabricar la gama deja de ser un eslogan y pasa a ser una condición de compra, porque la continuidad de serie y la tolerancia de tono entre lotes las controlamos nosotros y podemos servirte la misma referencia dentro de dos temporadas.
El mantenimiento es la otra mitad del cálculo, y casi nadie lo mete en la hoja. A nueve metros, sustituir una unidad no se parece a cambiar una bombilla: hay que llevar plataforma, cortar el paso por debajo y parar la actividad de ese pasillo durante la intervención. En altura se paga por no volver a subir. Una campana LED con disipación sobrada y electrónica dimensionada por encima de su punto de trabajo aguanta más que otra ajustada al límite, y esa diferencia no se aprecia el día de la compra: aparece en el parte de incidencias del tercer año.
Antes de pedir conviene tener escritas las necesidades de iluminación del sitio: altura libre real desde el suelo al punto de anclaje, lux exigidos sobre el plano de trabajo, tipo de tarea que se hace debajo y si hay estanterías o puentes grúa que corten el haz. Con esos cuatro datos la elección se vuelve aritmética y el pedido se cierra a la primera. Sin ellos se compra a ojo y se corrige subiendo con plataforma, que es la parte cara. Mándanoslos y el departamento técnico te devuelve el reparto sobre plano con la potencia ya decidida.
Cuánto lumen pide cada altura libre: el cálculo que decide si tu pedido lleva una LED industrial 100W o sube a la LED industrial 200W
La potencia se elige por altura de montaje y por el nivel de lux que pide la tarea de debajo. Por costumbre, no. Y esa elección es la que fija el volumen de tu pedido, porque de ella depende cuántas unidades acabas colgando del techo.
La gama arranca en 80 W y sube por 100, 120, 140, 150, 160, 180 y 200 W. Entre un escalón y el siguiente no cambia solo el flujo: cambian el peso, el diámetro del cuerpo y la superficie de aletas que hace falta para evacuar el calor. Elegir bien el escalón es lo que evita pagar puntos de más o quedarse corto de nivel.
Buena parte de las referencias sale en versión multipotencia, con un selector en el propio cuerpo para fijar 200W-150W-100W antes de colgar la unidad. Para un almacén que crece por fases, o para un instalador que quiere cubrir varios proyectos, eso significa una sola referencia en estantería en vez de tres, menos capital inmovilizado y un error menos al preparar el pedido.
El dato que hay que mirar en la ficha son los lúmenes de luminaria, no los del chip: el segundo siempre es más alto y no es el que llega al suelo. Al lado va la eficacia, que en nuestra gama se mueve entre 160 y 200 lm/W según referencia, y esa alta eficiencia energética es la que sostiene el cálculo de amortización de una instalación de cien puntos cuando hay que defenderla en una reunión de compras.
La regla corta para elegir escalón, siempre sujeta a cálculo: a seis o siete metros de altura libre, la franja media de la gama con óptica abierta cubre bien una planta diáfana; a partir de diez metros el reparto pide más potencia y óptica más cerrada, porque el haz tiene que llegar entero al suelo. Una campana LED 200W con óptica de 60º sobre un pasillo estrecho entre estanterías altas rinde más que dos unidades de mitad de potencia abiertas de par en par. El nivel exigido lo fija la tarea que se hace debajo, nunca el metro cuadrado de planta.
Un pliego bien redactado no pide campanas LED industriales a secas. Pide potencia, óptica, kelvin y tipo de regulación. Las lámparas de campana industriales que llegan a obra sin esos cuatro datos acaban devueltas o mal colocadas, y en un montaje en altura eso se paga dos veces: en material y en horas de plataforma.
Si prefieres que el cálculo lo hagamos nosotros, manda las medidas de la planta, la altura libre y el tipo de trabajo que se hace debajo. El departamento técnico devuelve potencia, cantidad y disposición de puntos, y con eso el pedido sale cerrado. También se resuelve por teléfono, en el 654 777 000.
Pide por ficha y no por apodo: 100W UFO o UFO 100W, 200W UFO o UFO 200W, 150W UFO o industrial LED UFO 150W
Un mismo aparato nos llega escrito de seis maneras distintas en el mismo mes: con la potencia delante, con el formato delante, con las dos cosas cambiadas de sitio. Da lo mismo. Lo que identifica una referencia no es el apodo con el que viaja por los correos, es la ficha, y ahí es donde hay que mirar antes de firmar una línea de pedido.
Seis renglones cierran esa línea sin margen de error: potencia, flujo de luminaria, ángulo de apertura, kelvin, grado de protección y tipo de alimentación. Añade la versión, fija o regulable, y ya no hay nada que aclarar por teléfono cuando el material esté en el muelle. Una línea de pedido mal escrita se paga en obra, no en la oficina, porque el aparato equivocado se descubre con la plataforma ya alquilada.
El formato se decide antes que la potencia, y también va en la ficha. Para planta diáfana con la cubierta a una sola cota gana el disco: reparto simétrico alrededor del eje vertical, conos que se solapan en retícula y un resultado lumínico parejo entre puntos, que es justo lo que se busca para iluminar espacios amplios sin sombras duras. Para pasillo estrecho y para línea de montaje, donde interesa una mancha continua en vez de una circular, encaja mejor un formato alargado. Y cuando la cubierta va en pendiente o hay puentes grúa que cortan el haz, la elección se cierra sobre plano y no en el listado.
Cada luminaria campana LED de la gama admite tres ópticas y un accesorio que cambia el resultado más que ninguna otra cosa: el reflector de 60º, que se acopla al cuerpo y cierra el haz para pasillos entre estanterías altas. Ese accesorio se pide con la unidad, en la misma línea. Montar la óptica equivocada y compensarla subiendo vatios es la manera más cara de resolver una planta.
El peso y el diámetro también están declarados, y crecen con la escala. Las unidades de alta potencia piden un herraje distinto del que basta para una luminaria industrial tipo campana de la parte baja de la gama, así que en cubiertas ligeras o con falso techo técnico hay que revisar la fijación antes de cerrar cantidades. Una unidad bien colgada no vibra, no gira con la corriente de las puertas rápidas y no obliga a volver a subir a los seis meses.
Pásanos la línea tal y como te la ha escrito la propiedad, el proyectista o el cliente final, con el apodo que traiga. Te la devolvemos convertida en referencia, con óptica, tono y cantidad, lista para pasar a pedido. Si compras para revender, se cierra desde tu cuenta profesional con la tarifa ya aplicada y el catálogo personalizado con tus datos.
Aluminio campana y disipación de calor: el LED SMD, el LED OSRAM y el driver Philips que declaramos en cada campana UFO LED
El diodo no se funde, se degrada. Y se degrada tanto más rápido cuanto más caliente trabaja su unión. De ahí que el cuerpo sea de aluminio y de ahí las aletas: el metal saca el calor del circuito y se lo entrega al aire. Una carcasa de plástico con aspecto metálico ahorra en fabricación y se cobra después, en flujo perdido a los dos años y en tono desplazado. Por eso el material es lo primero que hay que preguntar a cualquier proveedor.
Nuestras unidades están construidas con materiales elegidos para soportar las condiciones reales de una nave: aluminio inyectado, sellado IP65 y componentes con curva térmica conocida. El grado IP65 quiere decir estanqueidad total al polvo y resistencia a chorros de agua a baja presión, justo lo que hay en una cámara que se limpia a manguera o en un taller con la atmósfera cargada de partícula.
Dentro, el chip aparece declarado en la ficha como SMD, del tipo 3030, con chip OSRAM, Bridgelux o Lumileds en función de la serie de fabricación. La alimentación va con driver Philips Xitanium o Sosen. Cuando una unidad muere joven casi nunca es el diodo: es la electrónica que lo alimenta trabajando por encima de la temperatura que aguanta, metida en una carcasa cerrada y colgada a doce metros donde el aire es más caliente que abajo.
En el mercado existe una amplia variedad de marcas y referencias de chip y de driver, y no todas se comportan igual dentro de ese horno. Nosotros publicamos cuál monta cada unidad. Comparar dos campanas LED sin ese dato es comparar dos cajas cerradas, y en una compra de volumen esa opacidad se paga entera.
La tecnología LED lleva tiempo estabilizada en este segmento, así que hoy la distancia entre una pieza de alta calidad y una barata está en el conjunto térmico y en la electrónica mucho antes que en el diodo. La consecuencia práctica de un buen trío aluminio-chip-alimentación es una larga vida útil con caída de flujo contenida y una calidad de luz estable, sin desplazamiento de tono ni pérdida de reproducción cromática. En el ámbito industrial eso se traduce en menos subidas con plataforma elevadora, que es donde de verdad se va el presupuesto de mantenimiento.
Una luminaria campana industrial también se juzga por lo que no se ve. El conector Zhaga de la parte superior permite acoplar accesorios sin abrir el cuerpo ni romper el sellado, y esa normalización es la que evita que una modificación posterior arruine el IP65 de fábrica. Es la diferencia entre una luminaria LED tipo campana que admite evolución y una que hay que sustituir entera cuando cambia el uso de la planta. Pide la ficha técnica de las referencias que estés comparando y mira esos tres renglones: chip, alimentación y cuerpo. Con eso decidido, te cerramos las cantidades sin sorpresas.
IP65 y 90º: por qué una campana LED industrial 150W 4000K rinde distinto que la misma luz LED a 5000K o 6000K en una lámpara de techo
Tres datos de la ficha deciden el resultado, y ninguno es el vatio: grado de protección, ángulo de apertura y kelvin. Son los tres que hay que llevar decididos al pedido.
El sellado marca dónde puede ir el aparato. Con IP65 entra en cámaras, zonas de lavado, muelles abiertos y talleres con mucha partícula en suspensión. Una lámpara campana industrial sin sellado suficiente acumula polvo dentro de la óptica y pierde flujo sin que nadie lo note, porque la caída es lenta y el ojo se acostumbra. Si tu planta se limpia con manguera, ese renglón no es negociable.
El ángulo decide el reparto. Fabricamos ópticas de 60º, de 90º y de 120º. La más abierta baña superficie y funciona a poca altura; la intermedia es el término medio para naves de altura media; la cerrada concentra y es la que salva los pasillos estrechos entre estanterías altas y los techos por encima de doce metros. Con la misma potencia, pasar de una óptica a otra cambia el número de puntos y la separación entre ellos, y con eso el lux que acaba llegando al plano de trabajo. Cambia también, por tanto, lo que acabas comprando.
Los kelvin no cambian cuánta luz hay, cambian cómo se percibe. El neutro de 4000K es el tono de trabajo general, el que no cansa la vista en un turno largo ni deja la nave con aspecto de quirófano. Subir al frío de 6000K aporta sensación de nitidez en inspección y control visual, a cambio de un ambiente más duro. Una buena parte del catálogo sale con CCT conmutable, tres tonos seleccionables en la propia unidad, y eso evita tener que decidir el tono en la mesa de compras: se fija en el montaje, con el selector a la vista.
Queda el deslumbramiento, que en altura se pasa por alto con facilidad. Cuanto más cerrada es la óptica, más brillo puntual se percibe desde abajo, y ese contraste cansa en puestos fijos donde el operario levanta la vista cada poco. Si debajo hay pantallas, cristales o superficies pulidas, el reflejo molesta antes que la fuente directa, y se corrige desplazando el punto de luz fuera del eje de visión mucho antes que bajando potencia.
La temperatura de color conviene cerrarla para toda la planta antes de pedir. Dos tonos conviviendo bajo el mismo techo se distinguen desde el fondo de la nave y obligan a rehacer la fila entera para que no canten. En la ficha de una luminaria de campana LED ese dato va junto al ángulo y al índice de reproducción cromática, que es el tercer parámetro a mirar cuando debajo hay control de color de producto. Decide el tono para toda la planta antes de cerrar el pedido, pide una unidad de prueba si tienes dudas y cierra el resto cuando la veas encendida en su sitio.
Lo que se pide de fábrica y luego no se añade: anclaje, CCT y la campana industrial LED regulable a 0-10V, 150W regulable o 200W regulable, de bajo consumo
Hay decisiones que solo existen mientras el pedido está abierto. Una vez colgadas ochenta unidades a nueve metros, corregirlas cuesta plataforma, parada de pasillo y una segunda factura de montaje. Son tres, y conviene tenerlas cerradas antes de confirmar.
La primera es de qué va a colgar. Gancho, cáncamo o cable de suspensión no son intercambiables según la estructura, y en cubiertas ligeras o con falso techo técnico el herraje se revisa antes, no en obra. Dinos de qué vas a colgarla y el accesorio de suspensión entra en la misma línea del pedido.
La segunda es el tono. La versión con CCT conmutable deja el tono abierto hasta el montaje; la de tono fijo hay que pedirla ya decidida para toda la planta. Cualquiera de las dos vale, pero no se cambia una por otra después.
La tercera es la regulación, y es la que más cara sale corregir. Una unidad que no trae la regulación de fábrica no se convierte en regulable después con un accesorio. Nuestras versiones reguladas trabajan con protocolo 1-10V, analógico y sin electrónica propietaria de por medio: vale un regulador de pared corriente y vale también el sistema de gestión que ya tenga el edificio. Sobre esa entrada se monta lo demás, empezando por los sensores de movimiento, que encajan en el zócalo de la tapa superior sin abrir el cuerpo ni tirar cable nuevo hasta el cuadro.
La cuenta sale sola en el turno de noche: una planta que baja a una fracción del flujo cuando no hay nadie y sube al máximo solo cuando la detección la activa consume mucho menos que encendida a tope doce horas seguidas. Una iluminación LED regulada es lo que separa una instalación proyectada de un simple cambio de aparato. Dinos si la quieres regulada y con sensor y te preparamos el pedido con la versión correcta desde la primera unidad; si el proyecto va por fases, lo dejamos anotado en tu cuenta para que la reposición salga idéntica.
Hasta dónde llega la campana LED en tu listado: LED techo, LED de techo, LED lineal y proyector LED exterior de 300W para el resto de naves industriales
Una planta completa rara vez se resuelve con un formato único, y el listado de un proyecto lo refleja. Saber dónde termina esta gama y empieza otra evita comprar dos veces lo mismo o dejar una zona a media luz.
El límite se traza con dos preguntas cortas. La primera es a qué cota queda el aparato: por encima de cinco metros manda la campana, y por debajo trabajan mejor los formatos que se mantienen fuera del campo visual directo. La segunda es si el punto está a cubierto o a la intemperie, porque eso fija el grado de protección exigible y con él la familia entera. Con las dos respuestas escritas, el listado se monta de una vez y no por partes.
A partir de ahí, cada zona tiene su renglón. Sobre líneas de montaje, pasillos largos y oficina anexa el trabajo lo hacen las luminarias lineales; en vestuarios, aseos y salas técnicas manda el formato empotrado o de superficie; fuera, en muelle de carga, patio de maniobra y aparcamiento, entra la proyección, y ahí el criterio cambia por completo, porque manda la altura del báculo y el ángulo se cierra a medida que ese punto sube. Cada familia tiene su propia página y su propio cálculo: aquí solo marcamos la frontera.
En el listado, la luminaria LED campana ocupa su línea y el resto de familias ocupan la suya. Da igual que el redactor las anote como lámparas industriales tipo campana, que las escriba como lámparas tipo campana industrial de LED o que le dé la vuelta y ponga lámpara industrial campana: lo que hay que comprobar en cada renglón es siempre lo mismo, potencia, óptica, kelvin y grado de protección.
Lo que no cambia al saltar de una familia a otra son las condiciones ni el interlocutor. Fabricamos nosotros, así que una serie se mantiene viva y la reposición entra más adelante en la misma fila sin desajuste de tono. Para quien gestiona varias plantas o mantiene una cartera de instalaciones, eso pesa más que cualquier renglón de ficha, y es la razón por la que sale a cuenta cerrar todas las zonas con un solo proveedor en vez de repartirlas entre varios: la eficiencia energética se compra una vez, la continuidad de gama se cobra en cada sustitución.
Mándanos el plano con las zonas marcadas y te devolvemos el listado entero, cada línea con su potencia y su óptica, valorado con tu tarifa. Con eso delante el pedido se cierra en una sola conversación y sin pedir presupuesto pieza a pieza.
Dudas frecuentes antes de comprar: el LED industrial UFO, la LED 100W, la LED 150W y las lámparas industriales LED
¿Campana, luminaria o lámpara? ¿Cambia el producto según cómo se pida?
No cambia el producto, cambia quién escribe. En un pliego aparece como campana de iluminación industrial; en el buscador se teclea campana iluminación industrial LED, o incluso campanasled todo junto y sin espacio; en un presupuesto de mantenimiento se listan como lámparas de campana LED industriales o como lámparas LED industriales tipo campana. Nosotros trabajamos con la nomenclatura de ficha, que es la única que permite comparar dos unidades sin tenerlas delante: potencia, flujo de luminaria, eficacia en lm/W, ángulo, kelvin, grado IP y tipo de alimentación. Pásanos el texto tal cual y lo convertimos en referencias.
¿Cómo abro cuenta profesional y qué me cambia al comprar?
Rellenas el registro, adjuntas la documentación que acredita tu actividad, sociedad o autónomo, y la mandas a comercial@factorled.com. Una vez validada, la cuenta pasa a precio de mayorista con descuentos por volumen, acceso al catálogo personalizado con tu logotipo y tus datos, envío anónimo sin remitente visible y opción de dropshipping con la gama conectada a tu tienda y actualización diaria. El crédito con pago aplazado se concede a estudio: cada solicitud se revisa por separado y queda sujeta a aprobación, nunca sale automática. El pago admite tarjeta Visa y Mastercard, PayPal, Stripe y transferencia.
¿Cuánta garantía tiene y qué se necesita para reclamarla?
La cobertura llega hasta seis años de garantía según el producto, con tres años como base de la gama. No es una cifra uniforme para todo el catálogo: cada ficha indica la suya, porque el respaldo depende de los componentes que monta esa referencia concreta. Para tramitarla hacen falta el número de pedido y la referencia, los dos disponibles en tu área de cliente junto con las facturas.
¿Qué plazo de entrega hay y quién paga el transporte?
El plazo lo marca el destino y lo ves estimado al confirmar el pedido; el material sale de almacén sin esperas. Para Canarias, Ceuta y Melilla hace falta además gestión de DUA y un contacto previo a la expedición. Los portes no son una cantidad fija: el carrito los calcula por peso, por volumen y por zona de entrega, y te enseña el importe antes de que confirmes el pago, porque un aparato de la parte alta de la gama no viaja igual que una caja de accesorios. En cuanto el bulto sale de almacén te llega un email con el número de seguimiento.
¿Y si llega dañada o me sobran unidades del montaje?
Revisa el bulto con el transportista delante: si viene golpeado, déjalo escrito en el albarán antes de firmar nada. Cuando el golpe solo se aprecia al abrir el embalaje, avísanos en cuanto lo veas. La devolución por decisión tuya se admite dentro del plazo de nuestra política y con una condición firme: la caja original entera, sin pegatinas ni cintas pegadas sobre ella, y dentro todo lo que salió de fábrica, embalaje interior, manuales y los accesorios que llevara la referencia. Si eso no se cumple, se aplica una retención sobre el importe. El transporte de retorno lo asume el cliente. Se gestiona con una solicitud de RMA en tu área de cliente, sin teléfono de por medio, y la mercancía no se mueve hasta que esa solicitud queda aprobada.
Si ya tienes las medidas de la planta y la altura libre, tu pedido de campana LED se cierra en una llamada al 91 805 67 67 o por el chat de la web. Y si todavía estás decidiendo entre dos potencias, manda el plano antes de comprar: sale más barato corregir un cálculo que corregir un montaje a doce metros.
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