Factorled

Campana LED UFO 150W

6 productos

Campana LED UFO 150W: la referencia que resuelve el escalón intermedio sin sorpresas en la caja

Cuando el cálculo ya está hecho y el vataje decidido, lo que queda es la referencia. Esta página es la de la campana LED UFO 150W: lo que trae de fábrica, lo que se le puede acoplar, de qué se cuelga y qué hay que escribir en el pedido para que llegue lo que hace falta y no una versión parecida.

Las necesidades de iluminación, cuántos lux, a qué altura, cuántos puntos, se resuelven antes, sobre el plano, y son terreno de la página de potencia. Aquí se resuelve lo otro: los cinco renglones de la hoja de datos que separan dos equipos que en la caja parecen el mismo, y las casillas del albarán que evitan el error más caro de esta familia, un equipo correcto con la apertura que no era.

Fabricamos la gama en Pinto, así que los números salen de nuestro propio banco de pruebas y la ficha se puede leer entera sin letra pequeña. Eso pesa el día que hay que ampliar una fila o sustituir una unidad: una campana se compra una vez y se repone durante años. Y si el material va a obra o a reventa, abre la cuenta profesional antes de presupuestar, porque la tarifa por volumen se aplica desde el primer pedido.

Sin letra pequeña: la ficha técnica de una campana LED industrial UFO 150W que aguanta una comparación

Empieza por el flujo, y comprueba dónde está medido. La cifra que sirve es la de la luminaria completa, a la salida de la óptica, no la del emisor desnudo: entre una y otra hay entre un diez y un veinte por ciento de diferencia. Si la hoja no dice dónde se midió, se midió donde más convenía. Nuestra ficha declara ese valor en lúmenes junto al consumo real absorbido, que casi nunca coincide con el número del nombre comercial.

Con esos dos datos la eficacia se calcula sola. En esta serie la cifra queda entre 160 y 200 lm/W según la referencia, y ahí es donde se juega hoy la alta eficiencia en este tipo de producto. Conviene leerla sabiendo qué mide: la eficiencia lumínica que declara cualquier ficha corresponde al equipo nuevo y a temperatura ambiente controlada, así que el número honesto es el que conserva la fuente lumínica cuando el conjunto ya trabaja caliente. De ahí sale también la larga vida útil que declara la hoja de una luminaria industrial de servicio continuo, expresada en horas hasta un porcentaje de flujo remanente y no en años.

El tercer renglón es el reparto. La unidad sale de fábrica con una apertura fija y el ángulo de apertura viene declarado, o en su defecto la curva fotométrica. La 90º es la apertura con la que sale de fábrica casi todo este vataje; por debajo se acopla el reflector de 60º, que estrecha el cono. Es el dato que más veces falta en una descripción de producto y el que más cambia el resultado.

El cuarto es el CRI, que no se elige por gusto sino por tarea: 80 para logística y manipulación, 90 cuando debajo hay inspección visual de color. Y el quinto es el tipo de atenuación que admite la electrónica. Cuando falta alguno de los cinco, la comparación deja de ser técnica. Cierran la hoja las medidas y el peso, que es lo que importa para el cuelgue: el diseño compacto de esta potencia permite subirla y fijarla de una vez, sin montar andamio para cada punto. Pídenos la hoja completa de la serie que estés valorando y la comparas con la que tengas encima de la mesa.

Lo que decide una compra de volumen: driver Philips y protección de entrada en cada campana industrial

El emisor casi nunca es lo que falla. Falla la electrónica que lo alimenta, así que la parte de la ficha que decide una compra de volumen es esta. Cada unidad de este vataje sale con driver de fabricante identificado y curva declarada, Xitanium o Sosen según la serie de fabricación, nunca una fuente anónima. La diferencia práctica se ve el día de la avería: con un componente de marca contrastada hay recambio equivalente años después y se sustituye la pieza; sin él hay que cambiar el aparato entero, con plataforma elevadora incluida.

El emisor va declarado igual, con su encapsulado y su fabricante: OSRAM, Bridgelux o Lumileds en formato SMD, según la serie. Esa transparencia es lo que permite comparar dos hojas de datos de verdad, porque el encapsulado condiciona el flujo por vatio y también cómo se comporta el chip cuando el cuerpo se calienta.

Pide además la defensa de entrada. En polígono, con maquinaria de arranque directo entrando y saliendo de la red, los picos son el enemigo real de una instalación: un equipo con defensa contra sobretensión aguanta transitorios que dejan fuera de juego a los que no la llevan. Es el renglón que separa dos ofertas que en la caja parecen la misma, y el que sostiene la fiabilidad del conjunto a los cinco años.

Detrás de esa decisión va la cobertura: hasta 6 años según la referencia, 3 como suelo, y el recambio sale de la misma línea de producción que la unidad que ya está colgada. Un componente de alta calidad en la alimentación es también lo que hace duradero el equipo en un edificio que enciende doce horas al día, y de lo que depende su durabilidad real. Antes de firmar un presupuesto, exige por escrito qué electrónica monta y si lleva defensa de entrada.

CCT conmutable con 5000K: el tono de la campana UFO LED se fija antes de subirla

El cuerpo lleva un selector accesible en el lateral. Tres posiciones y una sola referencia en estantería, en lugar de tres códigos distintos para el mismo equipo.

Las posiciones son las de siempre en industria: 4000K neutro, el intermedio y 6000K frío. La temperatura de color se fija en el suelo, con el equipo todavía en la caja, y cambiarla después obliga a desmontar. Por eso el pedido se prepara con las zonas ya definidas: si sabes cuáles van a picking y cuáles a control de acabado, las unidades salen con la posición puesta y el instalador no abre cajas a ciegas.

El criterio por zona no es estético. Donde se lee etiqueta a distancia, el neutro da contraste suficiente sin endurecer el ambiente; en control de acabado o mecanizado fino, el extremo frío sube la percepción de detalle; y donde hay puestos ocupados toda la jornada manda el confort visual, con un tono medio y sin punto brillante a la vista desde la posición de trabajo. Lo que conviene no hacer es mezclar dos tonos distintos dentro de una misma sala visible.

Polvo, manguera y marquesina: el IP65 con el que esta campana LED UFO 150W aguanta en tu recinto

Un solo dato de la hoja decide si esta referencia aguanta en tu recinto. El sellado se declara como IP65: ninguna entrada de polvo en el interior del cuerpo y aguante frente al agua proyectada a chorro desde cualquier dirección. Traducido al material, significa que las juntas y los pasacables están dimensionados para eso, que es justo donde se pierde el sellado cuando el fabricante recorta.

Ese sellado no defiende solo del agua. La unidad es resistente al polvo y al agua a partes iguales, y el polvo fino es lo que se come el rendimiento en carpintería, en cementera o en planta de reciclaje: una capa de serrín sobre la óptica cuesta un veinte por ciento de flujo en cuestión de meses. Un sellado bien resuelto es lo que hace que la unidad siga entregando lo mismo dentro de cinco años. Y el grado de protección IP65 habilita además el uso en exteriores bajo cubierta: marquesina, muelle techado o parking. A intemperie total, sin nada encima, la elección correcta es otra familia de producto.

El acabado remata por fuera lo que el sellado resuelve por dentro, y cuenta cuando hay carretilla elevadora o pértiga de limpieza cerca. Ese diseño robusto se concreta en cristal templado, tornillería inoxidable y una carcasa que no se abolla al primer roce, y el aro óptico llega protegido de origen.

En ambientes industriales con vapor, salto térmico o niebla salina, lo que se mira no es el número de la etiqueta sino el material de la junta. Si tu recinto se baldea con manguera o acumula polvo fino, dilo al pedir presupuesto: ese dato cambia la referencia recomendada. Los almacenes con manipulación de alimento entran de lleno en ese supuesto, porque la limpieza es diaria y a presión.

La reposición de dentro de dos años se decide en este pedido: cuerpo, anclaje y accesorios comunes en toda la serie

En esta familia la industrial 150W y 200W comparten cuerpo, plato y sistema de cuelgue con el escalón corto. Lo que cambia entre la de 100W y esta es el número de emisores sobre la placa, el flujo declarado y el peso, que sube lo justo para que el anclaje siga siendo el mismo. También el bulto: caben menos unidades por caja y eso se nota cuando el pedido viaja paletizado.

Lo que no cambia es nada de lo demás. Misma familia de electrónica, mismas posiciones de tono, mismo zócalo en la cara superior y mismos accesorios. Una campana industrial UFO de esta serie admite el mismo reflector la cojas en el escalón que la cojas, así que un instalador que trabaje con dos vatajes no duplica el material auxiliar.

Por debajo está el escalón de 120W, con la misma lógica, y hacia arriba la serie sigue con el tope de gama sin cambiar el herraje ni los accesorios. Para un instalador que mantiene existencias propias, esa continuidad dentro de la familia es lo que permite reponer sin volver a comparar hojas de datos cada vez.

En entornos industriales donde la instalación crece por fases conviene cerrar la referencia ya en la primera compra y apartar un par de unidades de reserva. Es lo que evita bajar una fila entera dentro de dos años solo para igualar el tono.

Reflector, sensor de movimiento y mando: lo que tu campana LED UFO industrial admite sin abrir la carcasa

Todo lo que se acopla a esta unidad se pide en la misma línea del albarán y viaja en el mismo bulto. Son cuatro cosas y se montan sin abrir la carcasa.

El primero es el reflector, que se encaja sobre la óptica desde fuera y estrecha el haz. Se encarga incluso más tarde, una vez comprobado sobre la instalación que el cono abre de más.

El segundo es el detector por radar con base Zhaga Merrytek. Se enchufa en el zócalo normalizado de la cara superior, sin desmontar el cuerpo ni acercarse a la electrónica, y comunica por su propia interfaz de 0-10V. Detecta desplazamiento y no temperatura corporal, así que responde igual ante un operario con ropa de abrigo que ante un palé avanzando sobre la transpaleta.

El tercero es el mando a distancia, y con él la controladora Zigbee cuando hay que agrupar zonas o dejar escenas guardadas. El cuarto no es un accesorio sino una casilla: la versión regulable es una referencia distinta y se elige al comprar, porque un equipo sin la electrónica preparada no se atenúa después. Esa casilla del pedido es la que más devoluciones evita.

Como todo va por accesorio, el lote entra preparado y los detectores se colocan solo donde hacen falta. Dinos qué unidades llevan cada cosa y el material sale ya separado por zonas.

Campana LED UFO potencia por potencia: qué escribir en el albarán del pedido

Un pedido de esta familia se cierra con cinco datos, y con ellos sale bien a la primera: serie, apertura, posición de tono, versión fija o atenuable, y accesorios por unidad. Falta cualquiera de los cinco y alguien tendrá que decidirlo por ti en la mesa de preparación.

Añade a esos cinco el reparto por zonas si el edificio tiene más de una. No cuesta un renglón de más y evita que llegue todo mezclado en un palé, que es lo que obliga a abrir cajas a pie de obra para saber qué va dónde. Cuando el lote es grande, conviene saber además en cuántos bultos viaja y si el muelle da para recibirlos de una vez.

Ese detalle es el que sostiene, en iluminación industrial, un lote de alto rendimiento homogéneo: todas las unidades salen del mismo cuerpo, con el mismo reparto y el mismo tono, de modo que una entrega partida en dos expediciones no te deja media planta con luz distinta a la otra media. La cuenta profesional aplica tarifa de mayorista con tramos por cantidad, deja el listado en PDF con tu logotipo, expide sin remitente visible y permite vender por dropshipping con la gama sincronizada cada día. Para el alta bastan el impreso de registro y la documentación de tu actividad a comercial@factorled.com.

La expedición sale sin esperas y la fecha estimada para tu dirección se muestra al cerrar el pedido. Para Canarias, Ceuta y Melilla hay que contar con más margen: media el DUA y un aviso previo. El coste del envío se calcula en el carrito según lo que pese el bulto, lo que ocupe y adónde vaya, y se ve antes del pago. Cuando el bulto sale a ruta recibes el localizador por correo.

Con el bulto ya en el muelle: las cinco respuestas que pide el instalador

¿Qué viene dentro de la caja además del equipo?

La unidad con su óptica ya montada, la argolla de cuelgue, la documentación y los accesorios que hayas pedido en esa línea del albarán. El reflector y el detector llegan aparte pero en el mismo envío, así que conviene contarlos al recibir. Lo que no viene es el sistema de suspensión hasta la estructura: cable de acero, cadena o varilla los pone el instalador según de qué haya que colgar.

¿De qué se cuelga exactamente y cuánto pesa el punto?

De la argolla de serie, con cadena o cable de acero hasta la viga, la cercha o la correa. El peso de este vataje es contenido y basta una fijación normalizada al perfil, sin herrajes a medida. Hay dos cosas que nadie debería saltarse: comprobar que el punto aguanta en dinámico, porque una nave con puente grúa vibra, y dejar aire libre por encima de la carcasa. La conexión es a red directa y, en la versión atenuable, se tiran dos hilos más hasta el cuadro.

¿Puedo pedir el detector más adelante o tiene que ir en el primer pedido?

El detector sí, porque va al zócalo de arriba y se enchufa en un minuto sin tocar la instalación eléctrica. El reflector también. Lo que no se añade después es la capacidad de atenuar, que vive dentro de la electrónica. Si cabe la posibilidad de implantar control dentro de un tiempo, encarga ya la versión preparada.

Se me ha fundido una unidad de una fila ya montada: ¿qué pido?

La misma referencia con la misma apertura y la misma posición de tono, y ahí es donde pesa fabricar la gama: la que entra a sustituir sale de la línea que hizo la que colgaste. Se tramita por RMA desde el área privada, sin telefonear, y el equipo no se mueve del sitio hasta que la solicitud está aprobada. Si el pedido llegó con golpes, hazlo constar en el albarán antes de firmar al transportista; si el daño asoma al desembalar, avisa nada más verlo.

¿Y si me equivoco de apertura o me sobra material?

La devolución sin justificar el motivo existe, con las condiciones que recoge nuestra política, y la unidad tiene que volver en su caja de origen entera, libre de pegatinas y de precinto, con embalaje, manuales y accesorios. El transporte de vuelta va a tu cargo y saltarse cualquiera de esos puntos recorta lo que se abona. La vía es la misma que para la garantía. Lo razonable es no llegar ahí: si dudas entre dos aperturas, escríbenos a info@factorled.com con la separación entre puntos que te haya salido y lo resolvemos antes de que curses nada.

El ahorro energético de una instalación con esta serie sale de dos sitios: de lo que rinde cada vatio y de las horas que el equipo pasa al cien por cien, y la eficiencia energética solo se defiende con la factura del año siguiente en la mano. Si ya tienes cerrado el cálculo, mándanos las cinco casillas del albarán y te devolvemos el pedido montado; si lo que toca es alargar una fila de naves industriales que ya está colgada, dinos qué hay arriba y la equivalente entra en el hueco sin que se note el relevo. Para hablarlo hay dos líneas: el 91 805 67 67 en fijo y el 654 777 000 en móvil.

Más en Campana LED UFO