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Iluminación Nave Industrial
19 productos
Nuevo
Campana Industrial LED 200W-150W-100W UFO ENDURANCE OSRAM CHIP DURIS E 2835
79,90 €
IVA incluido
Ref: ENDUR-HB200W
Nuevo
Campana Industrial LED 150W-100W-80W UFO ENDURANCE OSRAM CHIP DURIS E 2835
69,80 €
IVA incluido
Ref: ENDUR-HB150W
Nuevo
Control Remoto Merrytek para Sensor Radar Zhaga de Campanas LED UFO Ref. FL-MC079D99Z
48,87 €
IVA incluido
Ref: FLMH17
Detector de Movimiento - Regulador para Campana UFO con SWITCH ZHAGA
26,22 €
IVA incluido
Ref: 960004
Campana Industrial LED 150W UFO FRANCE 3CCT 200Lm/W | Sensor Movimineto Smart | Sosen Regulable 1-10V | OP 60º - 90º
106,48 €
IVA incluido
Ref: SENS150W-91292
Campana Industrial LED 200W UFO FRANCE 3CCT 200Lm/W | Sensor Movimiento Smart | Sosen Regulable 1-10V | OP 60º - 90º
129,47 €
IVA incluido
Ref: SENS200W-91293
Campana Industrial LED 150W | UFO FRANCE 3CCT | SMD2835 Lumileds 200Lm/W | Zhaga Plug And Play | Sosen Dimable 1-10V | 60º-90º
95,90 €
IVA incluido
Ref: HB150W-CCT-91292
Campana Industrial LED 200W | UFO FRANCE 3CCT | SMD2835 Lumileds 200Lm/W | Zhaga Plug And Play | Sosen Dimable 1-10V | 60º-90º
119,90 €
IVA incluido
Ref: HB200W-CCT-91293
Campana Industrial LED 200W-160W-120W | UFO GERMANY | 3CCT | Driver Philips Xitanium | Dimable 1-10V
95,90 €
IVA incluido
Ref: HBGER200W-CCT-91436
Campana Industrial LED 120W-100W-80W | UFO GERMANY | 3CCT | Driver Philips Xitanium | Dimable 1-10V
79,90 €
IVA incluido
Ref: HBGER100W-CCT-91435
Campana Industrial LED 200W UFO - NEW TITAN CCT - CHIP LUMILEDS SMD 2835
59,42 €
IVA incluido
Ref: HB200W-CCT-91336
Campana Industrial LED 150W UFO - NEW TITAN CCT - CHIP LUMILEDS SMD 2835
46,49 €
IVA incluido
Ref: HB150W-CCT-91335
Lámpara LED 50W - 130Lm/W - E27 - IP20
9,44 €
IVA incluido
Ref: LB50W
Lampara LED 36W BRIDGELUX E27 -167Lm/W - Alta Resistencia
21,21 €
IVA incluido
Ref: FLB36WS3
Lampara LED 45W E27 Alta Luminosidad
21,74 €
IVA incluido
Ref: FLB45W
Campana LED UFO DIAMOND 200W Philips Xitanium - Dimable 1-10V - 170lm/w - IP65
97,02 €
IVA incluido
Ref: HBPHL200W
Bombilla LED ED90 40W Para Farola | Casquillo E27 Alta Resistencia | 300º
15,50 €
IVA incluido
Ref: FLB40WS2
Reflector - 60º - Campana LED 200W UFO ENDURANCE Osram Chip
16,71 €
IVA incluido
Ref: CV-HB200W-ENDUR
Reflector - 60º - Campana LED 100W-150W UFO ENDURANCE Osram Chip
12,41 €
IVA incluido
Ref: CV-HB100W-150W-ENDUR
Iluminación nave industrial: la iluminación LED profesional recomendada
Un encargo de iluminación nave industrial no es un pedido de equipos de techo: son seis o siete problemas de luz distintos bajo la misma cubierta. El suelo de fabricación pide altura y uniformidad. La entreplanta de oficinas pide deslumbramiento controlado. El muelle pide luz que entre en la caja del camión, que es donde el operario lee la etiqueta y cuenta el palé. El perímetro pide sellado, resistencia al golpe y un ángulo que no se escape a la parcela vecina. Y el alumbrado de emergencia no se elige: se cumple.
Cuando se encarga la iluminación para naves industriales con un criterio único («pon equipos de techo y listo»), el desenlace es siempre parecido. El suelo queda decente, la oficina deslumbra, el muelle se queda a media luz y el patio de maniobra obliga a volver con la plataforma elevadora antes del año.
Esta página va del encargo entero, zona por zona, con los datos que hay que fijar antes de comprar nada: altura de montaje, nivel exigido sobre el plano de trabajo, ángulo de apertura, temperatura de color, índice de reproducción del color y tipo de regulación. Fabricamos lo que montas, y eso tiene una consecuencia muy concreta: la misma referencia se repone tres años después con el mismo tono y la misma óptica, sin que el tramo nuevo delate el cambio.
Un proyecto de iluminación se decide en el plano, no en el carrito. Cuando el reparto por zonas se hace después de comprar, sobra material en una punta de la nave y falta en la otra, y la corrección se paga en horas de alquiler de plataforma. Manda el plano a comercial@factorled.com con las alturas y el destino de cada zona y vuelve con el reparto de puntos ordenado por fases; si compras como empresa o como autónomo, adjunta la acreditación de tu actividad y la propuesta sale ya con tarifa profesional y descuentos por volumen.
Cuatro datos antes de presupuestar: la guía técnica para iluminar una nave industrial por zonas con soluciones profesionales de iluminación LED
Un presupuesto de iluminación nave industrial se cierra en cuatro entregas, y en cada una pedimos un dato distinto. La primera es el levantamiento: altura libre de montaje, superficie, tarea que se hace en cada sitio y horas que esa zona está encendida. Con esos cuatro campos rellenos devolvemos una propuesta cerrada. Sin ellos lo que sale es una apuesta con escalera incluida.
La altura es lo que más condiciona la iluminación. Naves industriales de seis metros libres se resuelven con óptica ancha y puntos de menos potencia bien repartidos; a doce hay que concentrar el flujo o la luz llega al suelo convertida en penumbra. La iluminación de naves industriales falla casi siempre por la misma razón: se copia el número de puntos de la instalación vieja, que estaba pensada para otra tecnología, otra potencia y otro reparto. Por eso el primer dato que te vamos a pedir es la cota hasta cercha, no los metros cuadrados.
La segunda entrega es el reparto por uso, que es lo que decide cuánta iluminación LED industrial va a cada sitio. En una planta de 1.000 m² conviven sin esfuerzo cinco zonas distintas: estanterías, línea de montaje, taller de mantenimiento, muelle interior y oficinas. Contarlas como una sola cifra es lo que lleva a instalar de más en el pasillo y de menos en el banco. Pídelo desglosado por zona, que es como se aprueba el gasto y como se monta después.
La tercera es la tarea, y de ella sale el nivel exigido. Entre una calle por la que solo se pasa y un banco donde se verifica cota con calibre hay varias veces de diferencia, y esa distancia no la salva ningún promedio. Las necesidades de iluminación se escriben por tarea, nunca por metros cuadrados, y esa es la diferencia entre un presupuesto que cuadra y uno que hay que rehacer a mitad de obra.
La cuarta son las horas de encendido, que es donde se decide el control. Si la zona trabaja a tres turnos, la regulación y la detección de presencia dejan de ser un extra de catálogo y pasan a ser la partida que más se amortiza; si trabaja dos horas al día, sobra.
Con las cuatro entregas encima de la mesa se mira el estado de lo que ya hay. El sistema de iluminación se comporta como un conjunto: línea, cuadro, protecciones, canalización y punto de luz. Cambiar solo lo que cuelga del techo y dejar una línea de sección justa es la vía rápida para que el primer verano caliente traiga disparos de magnetotérmico.
Y hay una partida que casi nunca aparece en la comparativa de ofertas. Los costes de mantenimiento no están en el equipo, están en la plataforma elevadora que hay que alquilar cada vez que alguien tiene que llegar hasta él. En instalaciones de gran tamaño ese cálculo cambia el criterio de compra entero: se elige por el driver y por el disipador, no por lo que marca la ficha el primer día.
Ese inventario es lo que se manda a comercial@factorled.com para pedir la propuesta de iluminación LED. Nave industrial, taller de mecanizado o almacén de tránsito: el documento es siempre el mismo, un plano con zonas, alturas, tareas y horas de encendido, y lo que te devolvemos es el reparto de puntos con potencia, óptica y separación, listo para pasar a pedido.
Suelo de fabricación y línea de montaje: la iluminación LED para naves industriales se pide en campanas LED industriales que cubran los 300 y 500 lux de las zonas de trabajo
El suelo es la zona que más flujo consume y también donde más se falla. Circulación y almacenaje se resuelven con el escalón bajo de esa horquilla; montaje, mecanizado y verificación piden el alto, que bajo una cubierta de nueve o diez metros acaba siendo un punto de 200W; y un banco de inspección fina se va por encima de los dos.
La altura decide la óptica antes que la potencia. A siete metros, una apertura de 90º reparte bien entre estanterías medias y bancos de trabajo. A doce, la de 60º cierra el haz y baja el flujo hasta el suelo en vez de dejarlo contra la cercha. Y a cuatro o cinco metros sobre una línea corrida, la de 120º evita el efecto foco y las sombras duras entre operarios.
La versión multipotencia resuelve el problema de dimensionar sobre plano sin haber pisado la nave: la misma unidad se ajusta a 200, 150 o 100 W en el momento del montaje, así que un cálculo optimista se corrige con un puente y no con una devolución. El CCT conmutable de tres tonos permite fijar 3000, 4000 o 6000 K sobre la marcha. Para el suelo de fabricación, 4000 K: por debajo el ambiente amarillea y por encima el contraste se dispara y molesta a media jornada.
Donde se verifica color (pintura, textil, cableado con código de colores, control de acabado) la reproducción cromática sube a IRC 90. Por debajo de 80, un cable marrón y uno negro se distinguen mal bajo luz artificial, y ahí el error de montaje ya no es un problema de luz sino de garantía.
La iluminación uniforme pesa tanto como el nivel medio. Un suelo con buena media y sombras marcadas entre estanterías se percibe peor que otro con menos flujo y reparto parejo, porque el ojo se pasa el turno adaptándose. La relación entre el valor mínimo y el valor medio del área es lo que hay que pedir en el cálculo, y casi nadie la pide.
En el apartado eléctrico la lectura correcta empieza por el conjunto driver-disipador y no por el vatio: cuerpo de aluminio con disipador trasero, driver Philips Xitanium o Sosen y chip OSRAM, Bridgelux o Lumileds, y eficacias que en estas campanas quedan entre 160 y 200 lm/W según potencia y óptica. Cuando una ficha declara 50.000 horas de vida útil hay que exigirle dos condiciones más: la temperatura ambiente a la que se midió el dato y el porcentaje de flujo que conserva al terminar ese recorrido. Sin ellas, el número no significa nada.
Frente a sistemas tradicionales de halogenuros metálicos la diferencia práctica no se agota en el consumo: está en el encendido instantáneo, que cambia la forma de trabajar de una nave con detección de presencia, y en que no hay que esperar a que enfríe para volver a arrancar después de un corte.
La regulación se decide antes de comprar. Si el driver no admite 1-10V, no hay mando ni central de gestión que la añada más tarde. La detección, en cambio, sí admite segunda vuelta: el radar con zócalo Zhaga normalizado trabaja a 0-10V y entra por la cara superior del cuerpo, sin abrir el equipo y sin tocar el driver. Eso permite montar una fase ahora y automatizarla en la siguiente sin desmontar lo instalado, y deja el pasillo de estanterías a flujo mínimo mientras nadie circula por él.
Cuando nos piden lámparas LED para naves industriales, las dos primeras preguntas son siempre la altura libre y la tarea. Sin esos dos datos, la potencia que salga es una estimación, y una estimación a doce metros se corrige subiendo. En entornos exigentes como fábricas de alimentación, talleres con viruta en suspensión o secaderos, el criterio se desplaza además del flujo al sellado y a la temperatura de trabajo del driver. Dinos qué se fabrica bajo esa cubierta y te devolvemos la potencia por punto y la óptica de cada tramo, con la ficha técnica de cada referencia para que la revise tu instalador antes de firmar el pedido.
Oficinas y zona de exposición en la misma propuesta: luz sin deslumbramiento en el puesto con pantalla e iluminación comercial en el expositor para reducir la fatiga visual
En la entreplanta manda el deslumbramiento por encima del flujo, y ahí es donde una iluminación profesional se separa de un techo resuelto a golpe de metro cuadrado. Un panel con UGR alto colocado justo enfrente del puesto se refleja en el monitor, el usuario compensa subiendo el brillo de la pantalla y de ahí sale el cansancio de media tarde. No de la falta de luz.
El panel de 60x60 con UGR contenido y 4000 K resuelve la retícula estándar del falso techo. El de 60x30 encaja mejor en pasillos, despachos estrechos y salas de reunión alargadas, donde el 60x60 obliga a partir la modulación. Cuando no hay techo registrable (algo habitual en una entreplanta de nave) el plafón de superficie o la placa hacen el mismo trabajo sin obra. El downlight empotrable queda para la iluminación puntual de recepción, archivo y cuartos técnicos.
Muchas naves reservan una esquina como sala de muestras o mostrador de atención. Ahí el objetivo cambia por completo: destacar una pieza concreta. El carril electrificado con focos orientables permite mover el punto de luz cada vez que se rehace el montaje del expositor, y el IRC alto es innegociable cuando lo que se enseña tiene color, textura o acabado. Subir el contraste entre la pieza expuesta y su fondo es lo que mejora la visibilidad real de la muestra; el nivel medio de la sala puede incluso bajar.
La oficina y el expositor comparten edificio, pero no comparten criterio. No existe una única lámpara: nave industrial, puesto con pantalla y vitrina de muestras piden tres respuestas distintas bajo la misma cubierta. El catálogo de lámparas LED (naves industriales, talleres, oficinas y comercio) se ordena por altura de montaje y por tarea, no por familia comercial.
Y en el almacén contiguo el criterio vuelve a girar. Las lámparas para bodegas y naves industriales trabajan sobre estantería alta, así que lo que importa es el reparto vertical sobre la balda y la facilidad de limpieza del cuerpo, no el acabado del marco. Si vas a resolver planta y entreplanta a la vez, pídelo en una sola propuesta: sale un único envío, un solo albarán y un interlocutor único para el conjunto de la nave.
Muelles y zonas de carga y descarga, el tramo donde la iluminación de nave industrial cambia de formato: focos industriales, proyectores LED y el foco LED orientable que entra en la caja del camión
El muelle rompe el esquema del resto de la nave. La campana LED UFO reparte hacia abajo desde el techo, y en la boca del muelle lo que hace falta es luz que entre horizontalmente en la caja del camión. Con el remolque atracado, el propio vehículo hace de pantalla: el interior queda a oscuras justo donde se lee la etiqueta, se comprueba el precinto y se cuenta la mercancía.
La respuesta es un proyector orientable sobre brazo articulado anclado al dintel, con la óptica apuntando al interior del remolque y no al pavimento del muelle. El brazo se pliega cuando el portón sube y evita el golpe del propio camión, que es la avería más repetida en esta zona.
En la explanada de maniobra el criterio cambia otra vez. Allí el objetivo es que el carretillero vea el suelo, los bordillos, las líneas de tráfico y a los peatones. Ángulo de 120º a cuatro o cinco metros de altura, con el punto de luz por detrás de la trayectoria habitual y nunca de frente al puesto de conducción. La iluminación homogénea en esta zona vale más que el nivel máximo: una explanada con manchas de luz y tramos negros obliga a la vista a readaptarse cada pocos metros, y ahí es donde aparecen los roces contra el muelle.
Al pedir una lámpara para nave industrial destinada a muelle hay que decir siempre si el punto queda dentro o fuera de la línea de cierre del edificio, porque el sellado exigido no es el mismo a un lado y a otro de la puerta. Las luces para naves industriales montadas en zona de muelle reciben golpes de palé y vibración de portón, de manera que el anclaje y el espesor de la carcasa pesan tanto como la óptica.
El control cierra la zona. Un detector en la boca del muelle con temporización corta evita dejar encendida una franja que solo trabaja a ráfagas, y en un muelle que carga dos horas por turno esa diferencia se nota en el contador desde el primer mes. Mándanos una foto del dintel con la altura del portón y te devolvemos el brazo, el ángulo y el anclaje que aguantan ahí; el material se expide en cuanto está confirmado, así que la boca del muelle se resuelve en la misma parada.
Exterior y perímetro: la junta y el grado IP que evitan la segunda subida, IP65 de fachada a patio en luminarias LED de alta durabilidad
El sellado se lee en dos cifras y las dos trabajan. Un cuerpo IP65 aguanta chorro de agua desde cualquier dirección, que es lo que cae sobre una cubierta, sobre un patio de maniobra y contra la fachada cuando la lluvia entra batida por el viento. Con esa protección se cubre el perímetro entero de la parcela sin cambiar de criterio de una zona a otra, y sin pagar la primera reparación en altura por una junta mal elegida.
El golpe va aparte del agua y llega antes o después: un palé que roza en el paso de carretillas, una piedra levantada por una rueda en el aparcamiento, el frente de muelle entero. Ahí lo que se mira es el anclaje y el espesor de la carcasa, que es lo que la ficha declara, y se separa el punto de luz de la trayectoria habitual de la maquinaria siempre que el reparto lo permita.
La carcasa decide el resto: aluminio inyectado con disipador trasero, vidrio templado y una junta de silicona sin corte en todo el perímetro. La larga vida útil que se le pide a un equipo de intemperie no la decide el diodo, la decide la junta: por ahí entra la humedad que condensa dentro de la óptica y se lleva por delante un tercio del flujo antes de la segunda temporada.
La iluminación exterior (nave industrial, parcela y vial de acceso) se ordena en tres capas. Fachada, con proyector de ángulo cerrado para realce vertical y control del derrame. Patio de maniobra, con apertura ancha desde cuatro o cinco metros. Y perímetro, con puntos de menor potencia repartidos a lo largo del vallado. Las luminarias para naves industriales que quedan a la intemperie se eligen antes por materiales y por sellado que por lúmenes, porque el lumen se recupera con potencia y la carcasa no se recupera con nada.
Para el vial interno y el aparcamiento entran farolas y columnas de alumbrado. Ahí las variables son otras: separación entre báculos, altura de montaje, inclinación del brazo y, si el uso de la parcela lo permite, un escalón de reducción en las franjas sin tránsito. El haz se cierra hacia dentro de la parcela para no regalar contaminación lumínica al vecino ni al vial público.
Cuando no hay línea eléctrica hasta el vallado, la luz solar evita la zanja. Focos, apliques, balizas, picas, farolas y tiras solares cubren el perímetro sin obra civil. Las luminarias LED para naves industriales alimentadas con placa no se dimensionan por vatios, sino por captación real: latitud, inclinación del panel y sombras del entorno. Y el panel necesita cielo despejado, porque un alero o un seto por delante se llevan media autonomía. Los equipos LED de exterior admiten además detección de movimiento, que reserva batería en las horas muertas y da la ráfaga completa cuando alguien entra en el campo del sensor. Pide la ficha de sellado y de materiales de cada punto de intemperie antes de comprarlo: es el dato que decide si vuelves a subir dentro de dos años o dentro de seis, que es hasta donde llega nuestra garantía según la referencia.
Alumbrado de emergencia, señalización y zonas húmedas: la lista que pasa la inspección, con la normativa vigente, la lámpara industrial, el nivel lumínico y la iluminación adecuada en entornos industriales
Esta es la parte que no admite criterio propio. La dicta la norma, se comprueba en la visita de inspección y no se negocia con argumentos de ahorro.
El alumbrado de emergencia tiene que garantizar 1 lux en el eje de las vías de evacuación y cinco veces más en los puntos donde hay un cuadro eléctrico, un extintor o un pulsador de alarma, con autonomía de una hora desde el fallo de red. Lo fija el Código Técnico de la Edificación, y el acta de recepción de obra se apoya en eso antes que en cualquier otra cosa. La señalización de salida se resuelve con equipos permanentes cuya distancia de reconocimiento depende del tamaño del pictograma y de la altura a la que se cuelga: un cartel correcto colgado demasiado alto deja de ser legible desde el fondo del pasillo.
Para el resto de zonas la referencia de niveles es la UNE-EN 12464-1, que ordena los valores por tarea y no por tipo de local. Por eso un almacén automático y un banco de verificación no comparten cifra aunque estén bajo la misma cubierta y a la misma altura.
Las zonas húmedas van aparte. Sala de lavado, cámara frigorífica, línea de envasado, zona de despiece: ahí manda la pantalla estanca con difusor de policarbonato, junta continua y prensaestopas apretados sobre el diámetro correcto de cable. En esas zonas la avería llega por el paso de cable y por la tapa, casi nunca por la fuente de luz. Una correcta iluminación en cámara frigorífica pasa además por comprobar el arranque en frío: el driver tiene que encender a temperatura bajo cero sin parpadeo y sin retardo.
No vale la misma luminaria: nave industrial en seco, cámara a menos dieciocho grados y túnel de lavado piden tres cuerpos distintos. Cambia el sellado, cambia el material de la junta y cambia el rango de temperatura declarado del driver. Comprobar ese rango antes de pedir evita la avería que aparece a la tercera semana y que nadie relaciona con la compra. Pásanos la relación de zonas húmedas y los recorridos de evacuación y te devolvemos la lista cerrada, con emergencia y señalización dentro del mismo pedido y del mismo envío.
Renovar por riesgo, no por antigüedad: cómo elegir la iluminación de cada zona y elegir iluminación LED por tipo de luminaria, eficiencia energética y la buena iluminación que se mide en productividad
Una renovación se ordena por riesgo, y el ahorro llega después. Primero va lo que una inspección puede parar: emergencia, señalización y niveles mínimos exigidos. Después el suelo, donde está el grueso del flujo y del gasto. Luego muelles y patio, que es donde ocurren los incidentes con carretillas. El exterior y las oficinas cierran la lista, salvo que haya un equipo caído o una queja repetida.
Dentro de cada zona, cuatro criterios y en este orden: altura de montaje, nivel exigido por la tarea, ángulo de apertura y tipo de regulación. La temperatura de color y el IRC afinan el resultado, pero no cambian el número de puntos que hace falta instalar.
Sobre el papel de la eficiencia energética conviene ser preciso. Trabajar en la franja de 160 a 200 lm/W significa cubrir la misma superficie con bastante menos potencia instalada, y el primer trimestre completo ya devuelve esa diferencia en la factura de la luz. Reducir el consumo energético de una nave no se consigue solo cambiando de tecnología: el resto del ahorro sale de apagar, regular y detectar lo que no se usa. El retorno de la inversión se calcula sumando tres partidas, no una: el kilovatio que dejas de pagar, las intervenciones en altura que no hay que repetir y las paradas de línea que no tienes que asumir.
El uso de tecnología LED no arregla un reparto mal planteado. Si los puntos se colocan exactamente donde estaban las lámparas antiguas, el resultado será el mismo con menos vatios: las mismas sombras, el mismo deslumbramiento en el muelle y la misma zona oscura detrás de la estantería alta.
Las soluciones LED que de verdad sirven en una nave son las que se pueden ajustar después de montarlas. Multipotencia para corregir un cálculo optimista sin devolver material, CCT conmutable para no duplicar existencias en el almacén de recambio, y regulación para adaptar el flujo al turno real. En instalaciones industriales grandes el argumento decisivo pasa a ser la reposición: la misma referencia dentro de tres años, con idéntica óptica e idéntico tono.
Cuando compares lámparas de LED para naves industriales, pide siempre lo mismo: flujo medido en el conjunto y no en el chip, ángulo real de apertura, IRC declarado, rango de temperatura de trabajo y protocolo de regulación admitido por el driver. Con esos cinco datos sobre la mesa se compara ficha contra ficha; sin ellos lo que se compara es el brillo de dos fotografías.
La renovación se planifica al revés de como suele encargarse: primero el uso de cada zona, después la iluminación. Nave industrial, LED y horas de encendido son tres variables del mismo cálculo, no tres presupuestos separados que se piden en meses distintos. Encarga la iluminación nave industrial por fases y en ese orden: cada tramo se monta aprovechando una parada ya prevista, y como fabricamos la gama, la fase que llegue dentro de dos años sale con la misma óptica y el mismo tono que la primera.
Preguntas frecuentes de la iluminación industrial, niveles y plazos
¿Cuántos puntos de luz pide una nave de diez metros hasta cercha?
No hay una cifra por metro cuadrado que valga, y quien la da de memoria acierta por casualidad. Depende de la tarea de cada zona, del ángulo de apertura, del color de suelo y paredes y de la altura útil real, que casi nunca coincide con la altura de cumbrera. La iluminación nave industrial se dimensiona sobre plano: la potencia de iluminación industrial LED sale del cálculo, igual que las lámparas para naves industriales, y nunca al revés. Mándanos superficie, alturas, uso de cada área y horas de encendido a comercial@factorled.com y te devolvemos potencia, cantidad y disposición sobre plano, sin compromiso.
¿Se pueden aprovechar los puntos de la instalación antigua?
A veces sí, y conviene comprobarlo antes de decidir el presupuesto. Las luces LED para naves industriales reparten de otra manera que una descarga: el haz es más controlable y el rendimiento en el plano de trabajo es más alto, así que suele sobrar algún punto y faltar otro donde antes no había nada. Lo que casi nunca se puede reaprovechar es la sección de línea cuando se aumenta el número de puntos, ni el cuadro cuando se añade regulación.
¿Qué temperatura de color va mejor en cada zona?
En suelo de fabricación, muelle y almacén, 4000 K: neutro, sin amarilleo y sin el contraste agresivo de los tonos fríos. En oficinas, 4000 K también, con el deslumbramiento controlado. En zona de atención o sala de muestras, 3000 K si se busca ambiente cálido. Y 6000 K solo en verificación fina o control de defectos, donde interesa el contraste por encima del confort. Mezclar tonos dentro de la misma sala es el fallo más visible desde la puerta.
¿Qué plazo tiene el material y con qué garantía llega?
El calendario de fases se cierra con el plazo delante, no después, y ese plazo te lo devuelve el propio pedido al confirmarlo, calculado para el destino que hayas puesto. Lo más ágil es la península. Después van Baleares y Portugal, y por detrás el resto del continente. Canarias, Ceuta y Melilla forman capítulo propio: hay que tramitar el DUA y hablar contigo antes de expedir. El carrito calcula el transporte según peso, volumen y zona de destino, y lo tienes en pantalla antes de pagar: una fase de emergencias y otra de campanas no cuestan igual aunque lleven el mismo número de bultos. La garantía se extiende hasta 6 años en función de la referencia y arranca en 3 años como base; en cuanto el pedido sale, recibes un correo con el número de seguimiento.
¿Y si el cálculo se queda corto una vez montado?
Para eso está la multipotencia: se sube un escalón sin desmontar ni devolver nada. Y si hay que sumar puntos, las soluciones de iluminación de la misma serie conservan óptica y tono, de modo que la fase nueva no canta contra la que ya está encendida. Cuando lo recibido no encaja, la devolución se acepta mientras no venza el margen que recogen nuestras condiciones, con la caja tal y como salió de aquí: cartón sin marcar, nada de cinta ni etiquetas por fuera, y dentro el embalaje, los manuales y los accesorios. El viaje de vuelta lo pagas tú, la devolución se tramita por RMA desde el área de cliente y nada se mueve hasta que esa solicitud recibe el visto bueno.
Envía a comercial@factorled.com el plano de la nave con las alturas y el uso de cada zona y recibes el reparto ordenado por fases, para que cada tramo se monte aprovechando una parada ya prevista y la línea no tenga que detenerse por un cambio de equipos. Si prefieres repasarlo por voz, tienes el 654 777 000 para el móvil y, en fijo, el 91 805 67 67, con un técnico al otro lado y no una centralita que toma recados. Con la cuenta profesional abierta (formulario de registro y acreditación de tu actividad al mismo correo) el presupuesto de iluminación nave industrial te llega ya en tarifa profesional, con descuentos por volumen, catálogo personalizado con tu logo para enseñárselo a tu cliente, envío anónimo si lo necesitas y la posibilidad de estudiar un aplazamiento del pago.
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