- Inicio
- Iluminación Profesional
- Iluminación Industrial LED
- Lámpara Fluorescente Industrial
Lámpara Fluorescente Industrial
11 productos
PACK10 Tubo LED T8 18W 120CM | GXtronic Cristal 300º | SMD2835 110Lm/W
29,90 €
IVA incluido
Ref: TB18W
PACK10 Tubo LED T8 24W 150CM | GXtronic Cristal 300º | SMD2835 110Lm/W
34,90 €
IVA incluido
Ref: TB24W
PACK10 Tubo LED T8 9W 60CM | GXtronic Cristal 300º | SMD2835 110Lm/W
19,90 €
IVA incluido
Ref: TB9W
PACK10 - Tubo LED 9W Cristal 60cm 300º - SMD2835 SAMSUNG - Alta Luminosidad 130Lm/W
35,09 €
IVA incluido
Ref: TB9WSS
PACK 10 - Tubo LED 25W Cristal 150cm T8 - 170 Lm/W - PRO MAX LUMENS - 4250Lm - NO FLICK
94,16 €
IVA incluido
Ref: TBGHB25W
PACK 10 - Tubo LED 20W Cristal 120cm T8 - 170 Lm/W - PRO MAX LUMENS - 3400Lm - NO FLICK
78,89 €
IVA incluido
Ref: TBGHB20W
PACK 10 - Tubo LED 10W Cristal 60cm T8 - 170 Lm/W - PRO MAX LUMENS - 1700Lm - NO FLICK
49,85 €
IVA incluido
Ref: TBGHB10W
Tubo LED 20W Cristal 150cm 300º - ALTA LUMINOSIDAD - OSRAM CHIP
66,72 €
IVA incluido
Ref: TBGOSR20W
Tubo LED 18W Cristal 120cm 300º - ALTA LUMINOSIDAD - OSRAM CHIP
61,50 €
IVA incluido
Ref: TBGOSR18W
Tubo LED 9W Cristal 60cm 300º - ALTA LUMINOSIDAD - OSRAM CHIP
34,68 €
IVA incluido
Ref: TBGOSR9W
Tubo LED T8 Cristal 90cm 13W 150 lm/W Alta Luminosidad 300°
2,38 €
IVA incluido
Ref: TB90MAX
Lámpara fluorescente industrial
La lámpara fluorescente industrial sigue colgada en miles de naves, talleres y almacenes de este país, y en casi todos los casos se puede cambiar sin tocar el cableado. Esta página explica las dos vías que hay, cambiar solo el tubo o cambiar la luminaria entera, qué se quita del equipo antiguo y qué luz sale después. El bloque completo está en Tubos Y Pantallas Estancas LED, y toda la iluminación industrial de planta la tienes en Iluminación LED Industrial. Si hay una nave entera que renovar, pide el cálculo con DIALux y la tarifa profesional desde Contacto. Cualquier luminaria fluorescente industrial del mercado tiene hoy su equivalente en luz led de la misma medida.
Luz fluorescente e iluminación fluorescente: qué es y por qué se sustituye
Conviene entender qué había antes para saber qué se está cambiando, porque condiciona toda la operación.
Esa luz se genera haciendo pasar una descarga eléctrica por un gas con mercurio a baja presión. Esa descarga emite radiación ultravioleta que el recubrimiento interior del tubo convierte en luz visible. Ese tipo de lámparas funciona, lleva décadas funcionando, y tiene tres problemas: necesita un equipo auxiliar para arrancar, pierde flujo con las horas y contiene una sustancia peligrosa que obliga a gestionar el residuo.
El cuarto problema es económico. El fluorescente consume más que un LED equivalente y se sustituye con más frecuencia, y en una nave con turnos largos esa diferencia acaba viéndose en el recibo eléctrico y en las horas de oficial.
El equipo que cuelga hoy suele estar además al final de su vida: reactancias que zumban, tubos que parpadean al arrancar y niveles de luz muy por debajo de lo que daba el día que se montó.
Por eso el cambio no es una mejora estética: es una operación de mantenimiento con retorno medible, y el punto de partida de casi toda renovación de lámpara fluorescente industrial.
Tubo fluorescente T8: el recambio directo sin tocar el portalámparas
La vía rápida, y la que resuelve la mayoría de los casos cuando la carcasa está sana.
El formato clásico industrial, el fluorescente t8, es el de veintiséis milímetros de diámetro con casquillo de dos patillas a cada extremo. Los tubos fluorescentes t8 llevan décadas siendo el estándar de nave. El equivalente LED respeta esa medida, así que entra en el mismo portalámparas sin adaptaciones. El tubo fluorescente led que lo sustituye lo tienes en Tubos LED Cristal T8 y, en versión de cuerpo metálico, en Tubos LED Aluminio T8. Ese led t8 es el recambio directo de toda la vida.
Las longitudes estándar del mercado son las de 120 cm y 150 cm, con el formato corto para regletas pequeñas. Se miden de extremo a extremo del casquillo, no del tubo de cristal.
Lo que sí cambia es el interior del equipo. El tubo LED no necesita ni cebador ni reactancia, así que esos componentes se retiran y se puentea la línea para llevar los 230 voltios directamente a los extremos. Es una operación de minutos por punto para un instalador, pero hay que hacerla: dejar el balasto electrónico puesto con un tubo LED dentro es la causa más común de fallos prematuros.
Y una advertencia práctica: si la carcasa está oxidada, con el reflector picado o con el portalámparas quemado, cambiar solo el tubo es tirar el dinero. Ahí toca la otra vía.
Pantalla estanca IP65: cambiar la luminaria LED entera
Cuando la carcasa no está para otra temporada, sale mejor sustituir el conjunto.
El equipo completo llega con el módulo integrado, su driver y su óptica calculada, sin portalámparas ni piezas sueltas que envejezcan. Esa led luminaria, como aparece en algunas fichas, sustituye al conjunto entero. Rinde más que un tubo dentro de una carcasa vieja, porque no pierde luz en un reflector sucio ni en un difusor amarilleado.
Para ambiente industrial la referencia es la estanca. Con grado ip65 aguanta polvo y agua a presión sin dejar entrar nada al alojamiento del driver, y ese detalle es el que marca la diferencia en una nave con limpieza periódica, que es lo que hay en una nave con carretillas, en un taller con viruta o en una zona de lavado. Las tienes en Pantallas Estancas Y Regletas.
En formato, Regletas 120cm y Regletas 150cm cubren lo que antes resolvía la pantalla doble. Ese montaje 2x g13 de doble tubo era el estándar de nave durante décadas, y hoy una sola regleta LED entrega el mismo flujo con la mitad de piezas que pueden fallar. Muchas son enlazables, lo que permite montar una línea continua sobre un pasillo con una sola alimentación y un único punto de conexión, que es justo lo que ahorra horas de instalación en una nave larga.
La diferencia de coste entre las dos vías se recupera en mantenimiento. Una luminaria industrial de led de alta resistencia pensada para planta no se vuelve a tocar en años; una carcasa antigua con tubo nuevo sigue teniendo los mismos puntos débiles. Lo que antes se pedía como lámpara fluorescente de alta resistencia hoy se resuelve así.
Balasto, cebador y cableado: lo que hay que quitar del equipo antiguo
La parte eléctrica, que es donde se cometen los errores caros.
El primer paso es cortar y comprobar ausencia de tensión. Después se retira el cebador, si lo hay, y se desconecta la reactancia. Si el equipo lleva reactancia electrónica hay que dejarla fuera del circuito por completo, no solo desconectar un extremo.
El cableado se rehace para que la tensión de red llegue directa a los dos extremos del portalámparas, respetando la polaridad que indique la ficha del tubo: los hay de alimentación en un solo lado y los hay de doble extremo, y montarlos al revés no enciende o funde el equipo.
El interruptor de la línea no cambia, aunque conviene revisar la protección: la carga baja mucho al pasar a LED, así que un circuito calculado para fluorescencia queda sobredimensionado, que no es un problema, pero conviene dejarlo documentado.
Un punto que se olvida en naves antiguas: el alumbrado de emergencia es un circuito aparte y no se toca en esta operación. Esa luz de emergencia tiene su propia familia en Emergencias LED.
Y el residuo: el tubo fluorescente retirado contiene mercurio y va a punto limpio o a gestor autorizado. No va al contenedor de la nave.
Lumen, 4000K y color: qué luz sale después del cambio
Aquí es donde se decide si el cambio de lámpara fluorescente industrial se nota para bien o genera quejas en planta.
El flujo luminoso del equipo nuevo se mide en lumen, y hay que comparar esa cifra y no el vatiaje. Un tubo LED de la mitad de consumo puede dar el mismo flujo, más o menos: la única forma de saberlo es mirar la ficha.
La temperatura de color es la otra mitad de la percepción. El neutro de cuatro mil kelvin es el tono de referencia en planta: aguanta el turno entero sin fatigar y respeta el color real del producto y de la señalización. El 6000k, más frío, se reserva a zonas de inspección y control donde interesa el máximo contraste.
Si vienes de fluorescencia, ten en cuenta que el tubo antiguo probablemente daba luz blanca de blanco frío. Pasar directamente a un tono neutro se percibe como "más amarillo" los primeros días aunque el nivel medido sea mayor. Es cuestión de adaptación, y conviene avisar al encargado de planta.
Ese extremo frío tiene su sitio, aunque combinarlo con el neutro bajo la misma cubierta canta a distancia. Sea cual sea el tipo de iluminación que elijas, mantén el mismo tono en toda la superficie. Esto vale igual para una lámpara de techo suspendida que para una luz de techo empotrada.
Y la reproducción cromática importa cuando hay control visual de calidad: ahí no basta con el nivel, hace falta un índice alto.
Regulación y sensor: el control que una lámpara fluorescente industrial no tenía
Esta es la ventaja de sustituir una lámpara fluorescente industrial que casi nadie aprovecha, y es donde está el ahorro grande.
Una versión regulable permite ajustar el nivel por zona o por franja horaria. En un almacén con picos de actividad, bajar al cincuenta por ciento en las horas muertas no se percibe y recorta gasto de forma directa. Para gran altura la referencia ya no es esta familia sino la lámpara industrial led high bay, y para techo continuo interior, el plafón led. Se pide con el equipo, porque va en el driver.
El led con sensor da un paso más: enciende al detectar presencia y se apaga solo pasado un tiempo. En pasillos entre estanterías, en zonas de paso y en almacenes de rotación baja, un fluorescente led con sensor puede estar apagado la mayor parte del turno. Los detectores sueltos están en Detectores Presencia.
Ese techo led con control no tiene comparación con lo anterior: el fluorescente no admitía nada de esto. Encendía al máximo y se quedaba ahí, y encender y apagar con frecuencia le acortaba la vida. Con LED ocurre lo contrario: los ciclos no lo penalizan.
Combinar regulación y detección en la misma instalación es lo que convierte una sustitución en un proyecto de eficiencia de verdad.
Bajo consumo y vida útil: la cuenta de la sustitución
Cerramos con los números que deciden si la operación se aprueba o no.
El bajo consumo es el argumento de cabecera, y es real: para el mismo flujo, un equipo LED necesita bastante menos potencia que el fluorescente que sustituye. En una nave con muchos puntos y muchas horas al día, la diferencia anual es la que financia el cambio.
La vida útil es la segunda mitad. Un fluorescente se sustituye cada pocos años y pierde flujo mucho antes de fundirse; un LED bien disipado mantiene el nivel mucho más tiempo. Lo que se ahorra ahí no es el precio del tubo, es la escalera, el oficial y la parada.
Hay un tercer efecto menos evidente: el encendido. Vale tanto para el tubo como para la bombilla que quede suelta en algún punto, y para cualquier lámpara fluorescente led de recambio. La lámpara de bajo consumo y el fluorescente tardan en dar todo su flujo y parpadean al arrancar; el LED entrega el cien por cien al instante. En zonas con detección de presencia eso no es un detalle, es lo que hace viable el sistema.
En locales comerciales e industriales por igual, y con todos los accesorios de iluminación que haga falta, trabajamos volumen con cuenta profesional: precio escalado según cantidad, catálogo con tus datos, línea de crédito sujeta a estudio y salida de mercancía sin remitente a la vista si revendes. El estudio luminotécnico va incluido en la propuesta. Mándanos a general@factorled.com el plano, cuántos puntos hay ahora y a qué altura están; también atendemos en el 91 805 67 67.
Preguntas frecuentes sobre la lámpara fluorescente industrial
¿Puedo poner un tubo LED sin tocar nada?
No es recomendable, aunque en algún caso encienda. El cebador y la reactancia hay que retirarlos y el circuito debe llevar los 230 v directos a los extremos. Dejar el equipo auxiliar puesto provoca fallos prematuros y, según el tipo de balasto, ni siquiera arranca.
¿Se aprovecha la carcasa antigua?
Si está entera, sí: sale la opción más barata y rápida. Si el reflector está picado, el difusor amarilleado o los portalámparas quemados, el rendimiento se pierde dentro y compensa cambiar el conjunto por una luminaria fluorescente industrial nueva en versión LED.
¿Qué longitud pido si no sé cuál tengo montada?
Mide de punta a punta, incluyendo los casquillos. Las medidas estándar son las que verás en el catálogo, y la tuya será una de ellas salvo que sea un equipo muy antiguo o de importación. Si dudas, mándanos una foto del tubo con la cinta puesta.
¿Qué hago con los tubos retirados?
Van a gestor autorizado o a punto limpio, porque contienen mercurio. No se pueden tirar con el residuo general de la nave. Si la sustitución es grande, conviene organizar la retirada antes de empezar.
¿Hay que cambiar también el reflector?
Si el equipo lo lleva y está en buen estado, no. El reflector de una pantalla antigua puede seguir haciendo su trabajo si no está picado ni cubierto de polvo adherido. Lo que sí conviene es limpiarlo antes de montar el tubo nuevo: una capa de suciedad de años se come una parte apreciable del flujo, y es la operación más barata de todo el cambio.
¿Cuánto baja el consumo?
Depende de qué había y de qué se monta, y por eso no damos una cifra a ciegas. Con el número de puntos actuales, su potencia y las horas de funcionamiento, el cálculo es inmediato y te lo pasamos con la propuesta. Es el dato que suele decidir la aprobación de una renovación de lámpara fluorescente industrial.
¿Servís la nave entera de una vez?
Sí, y también por fases si la actividad no se puede parar. Con cuenta profesional activa se reparte el suministro manteniendo la misma referencia en todas las entregas, que es lo que evita acabar con dos tonos distintos en la misma cubierta.
Más en Iluminación Industrial LED
