Campana LED 150W
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Campana Industrial LED 200W-150W-100W UFO ENDURANCE OSRAM CHIP DURIS E 2835
79,90 €
IVA incluido
Ref: ENDUR-HB200W
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Campana Industrial LED 150W-100W-80W UFO ENDURANCE OSRAM CHIP DURIS E 2835
69,80 €
IVA incluido
Ref: ENDUR-HB150W
Campana Industrial LED 150W UFO FRANCE 3CCT 200Lm/W | Sensor Movimineto Smart | Sosen Regulable 1-10V | OP 60º - 90º
106,48 €
IVA incluido
Ref: SENS150W-91292
Campana Industrial LED 150W | UFO FRANCE 3CCT | SMD2835 Lumileds 200Lm/W | Zhaga Plug And Play | Sosen Dimable 1-10V | 60º-90º
95,90 €
IVA incluido
Ref: HB150W-CCT-91292
Campana Industrial LED 150W UFO - NEW TITAN CCT - CHIP LUMILEDS SMD 2835
46,49 €
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Ref: HB150W-CCT-91335
Campana LED 150W -170Lm/W- UFO NEW ITALY PHILIPS XITANIUM - 1-10V DIM
89,90 €
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Ref: NEW-HBPHL150W
Reflector - 60º - Campana LED 100W-150W UFO ENDURANCE Osram Chip
12,41 €
IVA incluido
Ref: CV-HB100W-150W-ENDUR
Elige la campana LED 150W con el plano delante: altura, puntos de luz y escalón de potencia
Este vataje no se decide en el catálogo, se decide sobre el plano. La campana LED 150W entra en un proyecto cuando cuadran tres datos: la altura libre a la que va a quedar colgada, los lux que exige lo que se hace debajo y la superficie que tiene que asumir cada punto. Con esos tres números el vataje sale solo, y con él sale la cantidad que hay que pedir.
Un punto de luz LED de 150W entrega entre 24.000 y 30.000 lúmenes según la versión, porque estas series declaran entre 160 y 200 lm/W. Esa cifra por unidad es la que permite abrir la malla: cada equipo se hace cargo de bastante más superficie que el escalón de debajo, así que salen menos puntos, menos horas de trabajo en altura y menos metros de línea que tirar por la estructura.
En naves industriales de seis a nueve metros hasta la cercha, que son la mayoría del parque español, la pregunta útil no es cuánta luz pones. Es cada cuántos metros la pones. Una malla holgada de equipos buenos reparte mejor que una malla apretada de equipos flojos y deja menos trabajo pendiente después.
Nada de eso hay que resolverlo a ojo. Nuestro técnico monta el recinto en DIALux y devuelve el reparto simulado, así que la discusión con la propiedad deja de ser una opinión sobre vatios y pasa a ser un plano con niveles calculados. Manda la planta, la cota de cuelgue y a qué se dedica cada zona a info@factorled.com y sobre esa propuesta se cierra la cantidad. La gama es de producción propia, de modo que la referencia que fijes ahora se sigue sirviendo años después y la garantía llega hasta 6 años según el producto, con tres como suelo.
Mide la altura libre y tendrás la potencia: de seis a nueve metros el punto de luz pide 150W
La altura libre de montaje manda sobre los metros cuadrados. Mídela desde el suelo hasta donde va a quedar colgado el equipo, no hasta la cumbrera: en una nave a dos aguas hay dos metros largos de diferencia entre un dato y el otro, y ese error se paga en material de más.
De seis a nueve metros es donde 150 W cuadra sin forzar nada. Por debajo de seis, el escalón de 100W reparte mejor: a cuatro o cinco metros, concentrar mucho flujo en pocos puntos deja deslumbramiento en la línea de visión del carretillero y sombras duras entre estanterías. Ahí interesan más puntos con menos potencia cada uno.
Entre ambos hay un escalón de 120W que resuelve las naves de cinco a seis metros y medio, y también las entreplantas de gran altura. Cuando dudes entre dos potencias contiguas, decide con el plano de la instalación, no con el catálogo: media hora de cálculo cambia el número de unidades del pedido.
Por encima de nueve metros el problema cambia de signo. Si se duplica la distancia hasta el plano útil, lo que llega abajo cae a la cuarta parte, así que la salida pasa por subir de potencia o por cerrar la apertura y empujar el flujo hacia abajo en vez de desperdiciarlo contra los cerramientos. Las zonas de trabajo bajo entreplanta, con dos metros y medio o tres de altura libre, tampoco piden una luminaria industrial de este tipo: ahí van estancas o paneles, que reparten a corta distancia sin molestar. Pásanos la cota de cuelgue de cada zona antes de pedir y te confirmamos qué escalón toca en cada una.
Calcula cuántas campanas industriales entran en el plano y a qué distancia se separan
Una campana 150W no se pide por metros cuadrados, se pide por retícula. La regla de partida es sencilla y aguanta el contraste con el cálculo fino: con óptica ancha, la separación entre puntos ronda la propia altura de montaje.
Una nave de 40 por 25 metros, mil metros cuadrados con ocho de altura, se resuelve con una malla de ocho metros. Cinco puntos en el sentido largo por tres en el corto, quince unidades, con la primera fila a cuatro metros de la pared. Cada unidad se hace cargo de sus 64 metros cuadrados de retícula. Esa disposición da un reparto homogéneo, y la uniformidad es lo que se nota al entrar en la nave, no el valor medio del cálculo: un suelo parejo se ve mejor que uno con picos y valles aunque el promedio de los dos sea idéntico.
En grandes áreas conviene comprobar la retícula sobre plano antes de pasar el pedido. Los almacenes con estanterías altas son el caso que más se falla. La malla no se dibuja sobre la planta libre, se dibuja sobre los pasillos: cada unidad va centrada en el pasillo y nunca sobre el rack, o el flujo se queda en el palé de arriba y el operario trabaja en penumbra a nivel de suelo. La visibilidad se comprueba a la altura de la etiqueta, no del pavimento.
Un parking cubierto pide otra cosa: malla más apretada, menos flujo por punto y atención a las rampas, donde el ojo pasa de mucha luz a poca en pocos metros. Y cuenta siempre el flujo de la unidad completa, no el del emisor suelto: entre esas dos cifras hay pérdidas de óptica y de disipación que nadie te va a descontar en obra. Con la retícula cerrada, el pedido sale de una vez y con las unidades contadas, que es como se evita la segunda compra a mitad de montaje.
Lo que ganas y lo que pierdes al mover el escalón: la campana LED 150W frente a lo que tienes montado
El salto de escalón se mide en anclajes, no en vatios. Subir al tope de la gama sube el flujo por punto alrededor de un tercio respecto a una campana industrial 150W, así que la misma nave se cubre con menos unidades y la fila se abre. Eso ahorra perforaciones, metros de bandeja y subidas de plataforma, y a cambio sube el contraste entre lo que queda bajo la vertical y lo que queda a mitad de camino entre dos puntos. En una nave diáfana de nueve metros compensa; en una de siete con puestos fijos debajo, no.
Bajar al escalón corto va en la dirección contraria. Aparecen más puntos, más empalmes y más horas de montaje, pero el suelo queda más parejo y la fuente pesa menos dentro del campo visual de quien trabaja ocho horas debajo. La cuenta que decide la luminosidad es sencilla: la potencia lumínica total instalada es prácticamente la misma en los dos casos, porque el flujo que pide el plano no cambia; lo que cambia es en cuántas piezas lo repartes y cuánto cuesta colgarlas.
Hay un tercer camino que se usa poco y resuelve muchos edificios mixtos: combinar 150W y 200W en el mismo proyecto. La primera para la zona general, la segunda para el cuerpo alto o para el muelle más exigente. Sigues manejando dos referencias en lugar de cinco, y la reposición no se complica.
Este escalón central es además el que más se repone en el parque instalado, porque encaja en más recintos sin sobrar ni faltar, y esa gran eficiencia de uso es lo que hace que salga a cuenta cerrar el grueso de la obra con una sola referencia y ajustar los extremos con las vecinas de la gama. Es ideal para naves de seis a nueve metros y para todo lo que se le parezca: talleres mecánicos, centros logísticos, salas de despiece, polideportivos de gran altura, pabellones feriales. Si tu edificio mezcla alturas, mándanos las cotas por zonas y te devolvemos el reparto de escalones antes de que cierres cantidades.
El plano de puntos vale igual: pide este vataje como campana LED industrial UFO o en versión lineal
Una vez fijado el vataje queda elegir el cuerpo, y son dos: la campana LED UFO, de plato redondo, y la versión lineal, alargada, que reparte sobre un eje en vez de sobre un círculo. Los dos formatos existen en esta potencia y los dos entregan el flujo que has calculado. El plano de puntos que acabas de cerrar vale igual para uno que para otro.
Lo que cambia es la geometría del recinto. Una nave diáfana o un taller ancho aceptan el reparto circular sin más; un pasillo largo, una línea de montaje o una calle de racks aprovechan mejor un cuerpo que estira el haz en el sentido de la marcha. Esa comparación se resuelve en la categoría de formato, no aquí: en esta página se decide cuánta potencia por punto, y allí, con qué cuerpo la cuelgas. La ficha completa de cada versión, con lo que trae y lo que admite, vive también en su propia página.
Para el pedido basta con que llegues con las dos cosas decididas. El vataje sin el formato deja el albarán a medias, y el formato sin el vataje deja el plano sin cerrar.
Reparte la apertura por zonas, 120° en nave diáfana y 90º en la calle de racks
El ángulo de apertura decide dónde cae el flujo, y en un proyecto no se elige una sola vez: se elige zona por zona sobre el plano. Es la variable que más gente se salta por fijarse solo en los vatios.
La óptica ancha reparte sobre superficie y es la que cuadra en nave diáfana, zona de expedición o taller sin racks, con alturas de seis a ocho metros. La intermedia concentra algo más y funciona de ocho a diez, cuando hay que llegar al suelo sin desperdiciar media instalación contra los cerramientos laterales. En pasillos angostos, con racks que suben nueve metros, el haz se cierra todavía más para meter la luz por la calle que queda entre dos estanterías.
Esa decisión cambia el recuento. Una lente que abre menos cubre menos superficie por punto, así que la fila se aprieta y suben las unidades; una que abre más las reduce y baja la uniformidad. Por eso el número de equipos y la apertura se cierran a la vez y nunca por separado: cambiar la óptica después obliga a rehacer la retícula entera.
En exterior cubierto, en un porche de carga o bajo la marquesina de un muelle, manda la apertura cerrada por un motivo distinto: la luz que se escapa fuera del porche no ilumina nada, se pierde y molesta al vecino. Ahí conviene además revisar la cota real del punto de cuelgue, que casi nunca coincide con la del interior. Marca en el plano qué zonas llevan cada apertura y pásanoslo con las cantidades: así el material sale repartido por salas.
Deja marcado en el plano qué líneas van regulable 1-10v y qué zonas se piden a 4000k
La versión regulable se decide en el proyecto y no después. Lo que hay que traer resuelto es el reparto por líneas: qué circuitos del plano se piden con electrónica preparada, cuáles se quedan a encendido fijo y en qué zonas tiene sentido bajar el nivel cuando no hay actividad. Un equipo que no monta electrónica preparada no se vuelve regulable más adelante: hay que sustituirlo entero, con la grúa y las horas que eso supone.
El tono se reparte igual, por zonas y sobre el mismo plano. El neutro se lleva casi todo el interior industrial porque no cansa la vista en jornada larga y mantiene los colores reconocibles de principio a fin del turno. El cálido de 3000K queda para zonas de paso, oficinas anexas y locales donde la luz tiene que resultar acogedora. Lo que no conviene es mezclar dos tonos dentro de la misma sala visible: se nota desde la puerta.
Anota las dos cosas en la misma hoja que las cantidades, línea a línea. Con ese reparto cerrado, el pedido sale en un solo albarán y el electricista tira el cable una sola vez.
Solo cuatro renglones de la ficha técnica de una campana industrial LED 150W cambian tu pedido: flujo, lm/W e IP65
De toda la hoja de datos, al proyecto solo le entran cuatro renglones. El primero es el flujo de la unidad completa, medido a la salida de la óptica: es el número que divide los lux por metro cuadrado y del que sale la cantidad. El segundo son los lúmenes por vatio, porque fijan la potencia total instalada y con ella el dimensionado de la línea; la alta eficiencia de la gama va de 160 a 200 lm/W según la serie.
El tercero es el factor de potencia. Por debajo de 0,9 la instalación paga energía reactiva, y con decenas de puntos encendidos ocho o diez horas al día eso aparece en la factura todos los meses; también condiciona cuántos equipos aguanta cada circuito antes de tener que abrir otro. El cuarto es el sellado. El grado de protección IP65 se traduce en dos ensayos medibles, resistencia al polvo y al agua lanzada a chorro, y su lectura de proyecto es qué zonas del edificio lo exigen: donde las carretillas levantan partículas y la limpieza se hace con manguera, sí; en una oficina de taller, es indiferente. Ese renglón se lee siempre por el código IP y nunca por el adjetivo del folleto, porque un producto descrito como resistente no dice nada hasta que detrás de las dos letras aparecen sus dos números.
El resto de la ficha describe el producto y se consulta cuando ya has elegido la referencia. Ahí están el chip SMD declarado con su fabricante y el cuerpo fabricada en aluminio con disipador de aletas, que es lo que sostiene la eficiencia luminosa hora tras hora y de lo que depende la durabilidad real del conjunto. Una campana LED industrial 150W con driver Philips Xitanium tiene además repuesto localizable pasados unos años, y esa continuidad es la que permite reponer sin rehacer una fila entera. La vida útil declarada se cumple si la unión del emisor trabaja dentro de rango.
Queda un dato que se decide por tarea y no por metros: el CRI. En industria se maneja 80, con salto a 90 cuando debajo hay control visual de color. Con un índice de reproducción cromática decente, un cable marrón y uno rojo dejan de ser el mismo cable y los colores se leen casi como con luz natural. En el listado esta potencia aparece como luminaria tipo campana LED 150W, de carcasa compacta y peso contenido. Pide la hoja de datos de la serie que estés valorando antes de cerrar cantidades: con el flujo de la unidad completa y el consumo medido delante, el cálculo se comprueba en un minuto desde la oficina.
Dudas que llegan antes de cerrar el número de puntos, del cálculo a la instalación sencilla
¿Qué datos os tengo que mandar para que salga el número de unidades?
Cuatro: superficie y geometría en planta, altura libre hasta el punto de anclaje, lux exigidos por la actividad de cada zona y si hay estanterías comiéndose la luz lateral. Con eso el técnico levanta el recinto y devuelve la cantidad, el reparto sobre el plano y el escalón que toca en cada zona. Sin la altura no hay cálculo posible, y sin saber qué se hace debajo tampoco: no piden lo mismo una expedición y una línea de verificación.
¿Puedo mezclar potencias distintas en el mismo edificio?
Sí, y en naves con alturas desiguales es lo razonable. Lo que conviene no mezclar dentro de una misma zona visible es el tono ni la apertura, porque el resultado se lee desde la puerta como una reparación mal resuelta. Cierra primero el kelvin y la óptica por zonas, y después reparte los vatios.
¿Cuántas unidades dejo apartadas como recambio?
Depende del tamaño del parque, no del pedido. Siendo el escalón central del catálogo y el que más se repone, lo prudente es reservar una pequeña reserva por cada fila larga y dejar fijada la referencia desde el primer pedido. Al fabricar nosotros la gama, el repuesto sale de la misma línea de producción, con idéntico reparto e idéntico kelvin, de modo que la fila no se nota remendada.
¿La instalación segura exige revisar la estructura antes de contar puntos?
Conviene, porque a veces cambia el plano. El equipo cuelga de argolla con cable de acero o cadena hasta la correa, la cercha o la viga, y el peso es contenido, de modo que en la mayoría de recintos la fijación normalizada al perfil basta y no hay que prever herrajes a medida. Hay dos comprobaciones que no se saltan: que el punto de anclaje aguante en dinámico, porque un edificio con puente grúa trepida, y que quede aire libre por encima del equipo. Si el techo es de panel sándwich, el anclaje se lleva a estructura y nunca al propio panel, y eso puede desplazar alguna fila respecto a la retícula teórica.
¿Cómo se compra esto con tarifa profesional y qué pasa si sobra material?
Con la cuenta de empresa activada: formulario de registro y papeles de la empresa o del alta de autónomo enviados a comercial@factorled.com. A partir de ahí trabajas con tarifa de mayorista y descuentos que mejoran por volumen, el listado se descarga con tu logotipo, el envío puede salir sin remitente visible y el catálogo se vuelca por dropshipping en tu tienda con el stock refrescado cada día. El aplazamiento del pago se estudia solicitud a solicitud, así que conviene pedirlo al abrir la cuenta.
Si sobra material, la devolución existe dentro de lo que marca nuestra política y se cursa por RMA desde el área de cliente: caja original sin pegatinas ni cinta, con embalaje, manuales y accesorios dentro, y el porte de vuelta a cargo del cliente. Los golpes visibles se anotan en el albarán antes de firmar al transportista. El coste del transporte lo calcula el carrito cruzando peso, volumen y zona, y se ve antes de confirmar el pago; Canarias, Ceuta y Melilla llevan gestión de DUA y aviso previo.
En entornos industriales con la obra dividida en fases, acertar el escalón central evita el pedido mixto y deja el proyecto cerrado con una sola referencia dominante. Si ya tienes medidas la superficie y la altura, mándalas a info@factorled.com y te devolvemos la propuesta con cantidad, apertura y disposición; para cerrarlo hablando, el 91 805 67 67 y el 654 777 000. Montar una iluminación potente y eficiente en grandes espacios empieza por ese recuento de puntos, no por el vataje que encabece el catálogo, y ahí es donde la iluminación industrial deja de ser una compra y pasa a ser un proyecto: pídenos el estudio y la campana de LED 150W que cuelgues será la que pedía el plano.
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